En un primer momento regía la experimentación sobre la hoja de papel con diversos materiales como carbonilla, pasteles al óleo, tintas chinas, látex, acrílicos, lápices acuarelables, etc., siendo utilizados a través de distintas técnicas como el frotado, chorreado, veladuras, aguadas, etc.; interviniendo elementos del dibujo y/o plásticos: línea, punto, mancha, plano, colores, tramas, texturas, etc.
El azar es controlado a través de acciones (física, corporales, mentales, intelectuales), las mismas establecen un orden entre las partes en juego. Las manchas, formas y disposiciones pueden ser producto de dichas acciones.
Hacia el final de la serie de obras, mi producción se centra en la relación de espacios abstractos donde conviven diversos elementos geométricos u orgánicos, planos tramados o de color, formas, líneas, etc., siendo de capital importancia el modo de ubicarlos en el espacio, es decir, el factor compositivo. Sin embargo la espontaneidad o el azar, siempre está presente, ya que por más que una obra sea íntegramente calculada, y planeada, la última palabra la tienen los materiales al tocar la superficie de la hoja, y a nosotros solo nos queda arreglárnosla con ellos…o empezar de nuevo…